Defendemos lo simple bien hecho: harinas honestas, agua, sal, tiempo… y oficio.
Cada día, el obrador se enciende temprano para que el barrio despierte con pan recién elaborado y una vitrina que cambia con el ritmo de la jornada.
Poriol nace con una idea clara: recuperar el sabor de las panaderías de antes y unirlo a una cafetería tranquila donde apetezca quedarse. Ingredientes sencillos, elaboración diaria y un trato cercano, de los que hacen que vuelvas.
Defendemos lo simple bien hecho: harinas honestas, agua, sal, tiempo… y oficio.
Cada día, el obrador se enciende temprano para que el barrio despierte con pan recién elaborado y una vitrina que cambia con el ritmo de la jornada.
San Gabriel es nuestra clientela más cercana: la de cada mañana, la del “ponme lo de siempre”.
Y también somos un destino agradable para quien viene andando desde Babel, La Florida o Benalúa: un paseo que muchas veces acaba aquí, en un rincón con alma de barrio.
Elaboración diaria, sin atajos.
Fermentaciones lentas y criterio en cada tanda.
Café bien preparado para acompañar como se merece.
Cercanía: el trato de barrio, el de siempre.